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samedi 29 avril 2017

La violencia legítima

La violencia legítima

La violencia legítima

Escrito por P. Alfonso Gálvez. Publicado en Escritos del P. Alfonso

El Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan

 La Palabra de Dios es espíritu y vida. Tal como lo dijo el mismo Jesucristo hablando de Sí mismo: Las palabras que os hablo son Espíritu y son vida.[1] Pero por eso mismo son profundas, y como vivas que son, se actualizan siempre. Nada tiene de extraño, por lo tanto, que el hombre sea capaz de bucear en ellas y enriquecerse espiritualmente, pero sin poder pretender que ha logrado agotar su sentido.

 Un ejemplo esclarecedor —uno entre tantos— lo tenemos en las siguientes palabras del Maestro:

 El Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.[2]

 Es evidente que tales palabras, como todas las de Jesucristo, contienen un abismo de doctrina. Pero de todas formas dejan tras de sí un hálito de misterio (que no es otra cosa que la misma profundidad del contenido revelado), ¿y quién ha logrado hasta ahora, después de tantos siglos, desentrañar todo el inagotable y hasta misterioso significado de tales palabras?

 A no ser que alguien se tome en serio las palabras del nuevo Padre General de los Jesuitas, según el cual Jesucristo debe ser reinterpretado. Pero los chistes deben ser relegados a su lugar y a su momento propio, y desde luego no valen para dar solución a las cuestiones serias.

 De todos modos la Palabra de Dios podrá ser profunda, pero nunca engañosa. A diferencia de las palabras humanas, las cuales son mentirosas multitud de veces, hasta el punto de que estaría condenado a la perdición quien siempre se fiara de la palabra de los hombres. El mismo San Pablo decía que tenía mucho cuidado en no fundamentar su predicación en palabras aprendidas de la sabiduría humana:

 Enseñamos estas cosas no con palabras aprendidas por sabiduría humana, sino con palabras aprendidas del Espíritu.[3]

 Y desgraciado sería quien no se hubiera enterado de que, hoy más que nunca, vivimos en un Mundo en el que gobierna, con poderes tan grandes como jamás los tuvo, el Padre de la Mentira y de todos los mentirosos. Por lo que es extraordinariamente frecuente que sus falacias, difundidas todos los días y a toda hora por los media y en multitud de modos, llenen por completo el ambiente dispuestas a ser creídas por todos los que, de alguna manera, se han dejado robar la facultad de pensar por sí mismos.

 Como todo el mundo sabe, pero también como todo el mundo olvida, la mentira no puede existir si no se disfraza de verdad. Y además con disfraces aparatosos y llamativos, suficientes y sobrados para convencer a los simples. De ahí que hoy día, muchas de las palabras que se difunden y alcanzan gran aceptación pública, son por supuesto brillantes, y desde luego suenan bien. Lo cual no significa que siempre sean verdaderas o exactas.

 A este respecto, sería importante que alguien inventara un antídoto contra las palabras que suenan bien. Pues, si bien la mayoría de las veces suelen ser verdaderas, pero no siempre. Lo que habría de ser razón suficiente para que cualquiera que no quiera correr el peligro de ser engañado se mantenga en guardia.

 Dentro de este género de cosas, las palabras pronunciadas por personajes dignos de respeto, por ejemplo, deben ser acogidas con un igualmente merecido respeto, pero no con un espíritu que excluya por naturaleza todo ánimo de crítica razonable y de minucioso examen.

 Tal ocurre con palabras como las de un no fuerte y claro a cualquier forma de violencia, venganza y odio, cometidos en nombre de la religión o en nombre de Dios. O también las siguientes: La violencia, de hecho, es la negación de toda religiosidad auténtica.

 La sociedad moderna lleva ya demasiados años dejándose manipular el cerebro por el Sistema. De ahí que lo admita todo sin ejercitar la facultad de pensar.

 En primer lugar, equiparar y poner en un mismo plano a la violencia, a la venganza y el odio, como intrínsecamente malos y enemigos de toda religión y de Dios, además de no ser exacto, es altamente injusto. La venganza y el odio son intrínsecamente malos, en efecto, enteramente ajenos a la Fe cristiana. Pero excluir la violencia, sin más explicaciones, es cargarse las doctrinas multiseculares, admitidas sin reticencia alguna por la Iglesia y por toda la Cultura Occidental, de la guerra justa y de la legítima defensa.

 Las doctrinas de la guerra justa y de la legítima defensa no pueden ser echadas a la basura sin más, por más que se haga de modo que pase inadvertido.

 Las guerras, unas veces justas y otras veces injustas, han formado siempre parte del haber de la naturaleza humana. Siempre han existido y existirán, pese a los pacifistas (el pacifismo no es sino una de tantas ideologías engañosas que campan por el mundo). Y por más que sean lamentables las injustas, la verdad es que muchas veces otra clase de guerras han sido necesarias.

 Que piense cualquiera en lo que habría sido de España, o de la Galia, si no hubieran sido conquistadas (y civilizadas) por el Imperio Romano. No creo que el destino de Hispania hubiera sido mejor de haber continuado bajo el dominio de fenicios o de cartagineses, o el de la Galia bajo el de los galos.

 Igualmente sería interesante imaginar lo que hubiera sido de Europa sin los siglos durante los cuales el Imperio Romano estuvo conteniendo a base de sus Legiones la invasión de los Bárbaros. Y cuando al fin cayó el Imperio y los Bárbaros inundaron Europa, dígase lo que se quiera, ya habían tenido suficiente contacto y recibido bastante del Imperio, como para que su grado de civilización anduviera lejos de considerarse barbárico.

 Mucho se ha dicho y se ha escrito, la mayor parte de las veces injustamente, contra las Cruzadas. Que si fueron un fracaso o que si no lo fueron. Pero no cabe duda que las Cruzadas significaron un gran impulso en la Fe para todos los pueblos del Occidente Cristiano, además de ser el primer intento serio de difusión del Cristianismo en el Oriente Próximo.

 Y aunque mucho se haya esforzado la Leyenda Negra por difamar la conquista de América por los españoles, hoy nos encontramos ante un gran continente civilizado, convertido al Cristianismo y por ahora el mayor contingente de católicos de todo el mundo.

 No menos interesante sería conocer lo que hubiera sido de España, y también de Europa, si en 1936 una parte del Ejército español (cuando en España existía un Ejército que aún conservaba el sentido del honor y de la dignidad) se alzó contra la España de la checa en una lucha heroica que Pío XII no dudó en calificar de cruzada. Aunque el moderno rojerío no cese en su rencor y en su afán de venganza, sin vacilar en medios para arrojar basura (su propia basura) sobre aquella lucha para descalificarla, la verdad es que España y Europa se libraron de hacerse comunistas.

 Pero dado que esta crónica no es un repaso histórico, ni siquiera resumido del tema, volviendo al estudio del Evangelio habría que decir que, caso de hacerse, se desprenderían profundas lecciones que serían de no poco provecho para la Humanidad. Que es lo primero que tendrían que haber hecho quienes dicen que hay necesidad de reinterpretarlo.

 Jesucristo, dentro del mundo judaico en el que vivió, no se muestra en ningún momento contrario a la dominación o al Poder Romano. Lo considera legítimo, como se lo reconoce al mismo Pilatos: No tendrías poder alguno sobre mí si no te hubiera sido dado de lo alto.[4] Y lo dice claramente en su conocida respuesta sobre el pago de los tributos: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.[5] Por lo demás, Jesús muestra siempre clara amistad y simpatía por el ejército de ocupación romano. Cura a los familiares de sus oficiales e incluso alaba la fe de alguno de ellos como la mayor que ha conocido en Israel (Mt 8:10). Los apóstoles inculcan siempre la obediencia a las autoridades civiles hasta en los momentos de persecuciones, e incluso es el mismo San Pedro quien llega a decir:

 Estad sujetos, por el Señor, a toda institución humana: lo mismo al Emperador, como soberano, que a los gobernadores, como enviados por él para castigar a los malhechores y honrar a los que obran el bien.[6]

 Por cierto que no saben los historiadores si la justicia romana había conocido ya la doctrina del castigo disuasorio, un feliz hallazgo de la moderna e inteligente política española según la cual los malhechores pasan unos pocos meses en celdas bien provistas de comodidades, tratados además con el máximo respeto, antes de ser puestos de nuevo en libertad..., y vuelta a lo mismo.

 Eliminar el derecho a la legítima defensa es rendirse a los pies del enemigo y renunciar a todo sentido de la propia dignidad. Macrón, aspirante a ser Jefe del Estado en Francia, producto engendro de la Masonería y partidario de los manejos del mundo islámico, dice que Francia debe adaptarse a la inmigración masiva del mundo islámico y judío en vez de resistirse. No soy profeta ni analista político e ignoro lo que ocurrirá en nuestro país vecino, aunque no puedo evitar pensar que la Pobre Francia va camino del precipicio.

 A los partidarios de la paz a cualquier precio quisiera preguntarles acerca de lo que piensan hacer el día que vean su casa inundada por islamistas. Cuando vean que sus hijas son violadas y sus propiedades destruidas. O cuando se vean ellos mismos obligados a renunciar a su pacifismo para comulgar con el derecho a difundir el Islam bajo el precio de la muerte y de la violencia. Recuerdo muy bien cuando, siendo yo niño, regresando yo con mi familia de algún lugar y pretendimos entrar en nuestra casa, la encontramos inundada de refugiados rojos, ante lo que se nos impuso la asignación de una habitación y una participación en la cocina a debidas horas. ¿Qué será del famoso pacifismo cuando ciertas personas se vean en ciertas circunstancias? ¿Qué ocurrirá cuando los hombres de bien se vean obligados a renunciar a la legítima defensa bajo la capa de un impuesto pacifismo?

 Todo apunta a la ideología de la Nueva Iglesia. Un mundo en paz, sin guerras y sin diversidad de naciones. Un Gobierno único y global y una Iglesia única en los que se diluyan todas las diferencias. En definitiva un mundo con un Gobierno único, que no será sino el de una Oligarquía totalitaria que pondrá bajo su dominio a todos los hombres del planeta convertidos en borregos. Para cualquiera que lo examine, el sueño de la Masonería.

 El Reino de los Cielos padece violencia. Sea lo que fuere el significado de tan profundas palabras, es claro que el Cristianismo siempre ha sido perseguido. Y sus seguidores son hoy perseguidos con más ferocidad que nunca lo han sido en la Historia. Con persecución de sangre para muchos miles, y con lavado de cerebro y privación de la Fe para millones de ellos.

 Pero los violentos lo arrebatan. ¿Será quizá un llamado al despertar de los cristianos, e incluso a todos los hombres de buena fe, a fin de evitar el desarraigo de la Fe y la destrucción de todo vestigio de dignidad en la Raza Humana? Es probable que, sin necesidad de reinterpretarlas, las palabras de Jesucristo quieran indicarnos que la gracia de la Fe y el don de la dignidad humana no pueden conservarse sin lucha. Pero entonces, ¿qué decir sobre que Dios rechaza toda violencia?


EL TRANSHUMANISMO, ABERRACION MASÓNICA Y DIABÓLICA | CATAPULTA

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vendredi 28 avril 2017

RORATE CÆLI: As Francis heads to Egypt, Benedict reiterates Regensburg

RORATE CÆLI: As Francis heads to Egypt, Benedict reiterates Regensburg

As Francis heads to Egypt, Benedict reiterates Regensburg

As Francis prepares to repeat his view to persecuted Egyptian Christians that "Muslim terrorism does not exist," and again that it is not "right to identify Islam with violence," Benedict does not hesitate to identify by name "Islamist movements" as "radicalisms" which threaten "the future of our Continent", which "leads our time into an explosive situation, the consequences of which we experience every day."

Below you may find the complete letter in English translation.

Benedict XVI

Pope emeritus

Vatican City

15 April 2017

Distinguished Mr. President of the Republic of Poland!

Eminences and Excellencies!

Honorable Ladies and Gentlemen!

With great and profound emotion, gratitude and joy, I learned the news that, on the occasion of my 90th birthday, with the honorary patronage of the President of the Republic of Poland, high representatives of the state and ecclesial authorities of Poland will meet for a scientific conference on the theme: "The concept of the State in the perspective of the teaching of Cardinal Joseph Ratzinger / Benedict XVI".

The chosen theme brings together state and ecclesial authorities to dialogue about an essential question for the future of our Continent. The clash between radically atheistic conceptions of the State and the emergence of a radically religious state in the Islamist movements, leads our time into an explosive situation, the consequences of which we experience every day. These radicalisms urgently demand that we develop a convincing conception of the State that sustains the clash with these challenges and can overcome them.

In the travail of the last half century, with Bishop-Witness Cardinal Wyszyński and with Pope Saint John Paul II, Poland has given humanity two great figures, who not only reflected on this question, but have brought to it their own suffering and lived experience, and thus they continue to point the way to the future.

With my cordial gratitude for the work that their Excellencies propose in this circumstance, I impart to them all my paternal blessing,

Benedict XVI​

mercredi 26 avril 2017

La crisi ariana del IV secolo | CR – Agenzia di informazione settimanale

La crisi ariana del IV secolo | CR – Agenzia di informazione settimanale

La crisi ariana del IV secolo

(di Cristina Siccardi) All'Alba del IV secolo, il cristianesimo, estesosi in tutto l'Impero romano, deve affrontare la prima persecuzione lunga e feroce della sua storia. La seconda, la stiamo vivendo noi, ora. La Verità portata da Gesù Cristo rischiava di scomparire, proprio come oggi. L'eresia ariana divenne religione ufficiale durante l'Impero di Costanzo II e resistette fino al VII secolo: pervase ogni angolo della cristianità, compreso il soglio di Pietro, sotto il governo di papa Liberio; proprio come l'eresia modernista e neomodernista che ha seminato e semina tempesta in ogni dove, alimentando nei nostri giorni il neopaganesimo.

Nel corso del primo decennio del 300, il potere civile ricorre a tutta una serie di misure volte a farsì che i cristiani abbandonino la loro fede. Le chiese più vivaci e in apparenza dotate di più forte struttura – in particolare quelle d'Africa e quelle d'Egitto – sono le più colpite dal cataclisma. Infatti, oltre alla spietata repressione che subiscono, sono lacerate dalle divergenze interne.

Ad Alessandria, capitale dell'Egitto, la situazione è drammatica, perché i sussulti della persecuzione si intrecciano con un grave conflitto dottrinale relativo alla teologia trinitaria, che, a poco a poco, si estenderà all'intera Chiesa. All'epoca ci fu un uomo di Dio che si erse a difesa della verità: Sant'Atanasio, uno dei primi vescovi non martiri che ricevettero culto pubblico. Dotato di una personalità fuori dal comune, Atanasio non può essere definito in base ad un semplice tratto del suo carattere o ad un aspetto particolare della sua attività, poiché tutto in lui è orientato verso un solo scopo: il trionfo della fede.

L'obiettivo è di tale importanza nella sua vita da nascondere ogni altro lineamento della sua figura e da esercitare un fortissimo condizionamento su tutto ciò che egli intraprende. Così la sua opera teologica, con le diverse varianti, si indirizza all'instancabile ripetizione di una sola ed unica tesi, quella dell'essenziale identità di natura fra il Padre ed il Figlio, legata al concetto dell'homooúsios (ovvero «consustanziale»).

Deportato e perseguitato dai suoi avversari, è uomo di orazione e di azione. Conduce la lotta per Dio e per il bene delle anime con grande forza e vigore, caricando di fendenti i suoi avversari perché la posta in gioco è grave: vita o morte della Chiesa. Negli avversari della Sposa di Cristo non esita a rivelare pubblicamente la loro infedeltà e le loro menzogne. Intimo amico di sant'Antonio e di san Pacomio, i fondatori del monachesimo cristiano, Atanasio non si accontenta di essere il difensore della dottrina, è anche un maestro di spiritualità, nonché il primo propagatore del monachesimo in Occidente.

Segretario del Vescovo Alessandro di Alessandria d'Egitto (una delle principali città dell'Impero romano e con Roma, Antiochia e Gerusalemme, una delle principali metropoli della cristianità), nel 325 presenzia al Concilio di Nicea, quando viene solennemente proclamata la fede nella divinità di Cristo in quanto consustanziale al Padre, dottrina rifiutata da Ario. Alla morte di Alessandro, Atanasio viene consacrato Vescovo di Alessandria il 7 giugno 328 per volontà del popolo, e subito si mette all'opera, vivendo in prima linea la crisi dalla Chiesa, che può essere ripartita in tre fasi: in un primo tempo, la disputa scoppiata ad Alessandria fra Ario e il suo Vescovo si estende rapidamente fuori dell'Egitto e sconvolge le Chiese d'Oriente. A parte la discussione sull'homooúsios, la lotta si esterna essenzialmente in cavilli giuridici.

Il merito di Atanasio, in questo periodo, è quello di svelare la gravità della disputa che, con il pretesto di questioni di procedura, mette in gioco fondamentali aspetti della dottrina. A partire dal 341 la natura del conflitto si modifica. Pur conservando il suo carattere ecclesiastico, accentua le implicazioni politiche in conseguenza dell'intervento di Costanzo e Atanasio è ancora al primo posto nella lotta come campione dell'indipendenza della Chiesa contro l'ingerenza del potere civile. A partire dal 356 il conflitto assume una forma più radicale e l'aspetto dottrinale si accentua: si moltiplicano le assemblee conciliari, ciascuna accompagnata da una nuova professione di fede. 

Atanasio, pur rimando il garante della vera fede, non partecipa più direttamente a questi dibattiti dottrinali e si dedica in modo particolare a scrivere la verità e a predicarla. I nemici della fede, al fine di liberarsi di lui, non lo attaccano sul piano dottrinale, poiché sanno che le sue tesi coincidono con la Tradizione e il Magistero della Chiesa, bensì sul piano personale, calunniandolo e infamandolo. Intanto diffondono la necessità di sostituire il termine stabilito dal Concilio di Nicea, homooúsios, con il termine homoúsios, elidendo, quindi, una sola lettera; operazione tuttavia sufficiente per mutare radicalmente il significato del concetto. Infatti, il primo termine significa «della stessa sostanza», il secondo «simile in essenza». La stragrande maggioranza dei Pastori di Chiesa cedette al compromesso linguistico e, dunque, dottrinale, tranne Atanasio e pochi altri, come sant'Ilario di Poitiers e sant'Eusebio di Vercelli in Occidente.

Il vescovo di Alessandria, che ricoprìla carica episcopale per 45 anni, subì l'esilio più volte e fu anche scomunicato; ma non desistette. Il beato Cardinale John Henry Newman, che dedicò rigorosi studi alla crisi ariana, ci spiega: «Vediamo in essi (gli ariani ndr) la stessa tendenza ad adattare il Credo cristiano all'umore di un sovrano terreno, la stessa ricchezza argomentativa a sostegno della propria versione del Credo, la loro profanazione temeraria delle cose sacre, la stessa paziente diffusione dell'errore, a profitto dell'età a loro posteriore; e se non può esser loro ascritta l'immoralità personale del loro precursore, essi controbilanciano questo tratto positivo del proprio carattere con quella crudeltà e durezza di cuore messa a nudo nelle persecuzioni da loro fomentate contro i cattolici» (J.H. Newman, Gli Ariani del IV secolo, a cura di G. Colombi-E. Guerriero, Jaca Book-Morcelliana, Milano-Brescia 1981, pp. 216-217).

Furono tempi orribili, in cui sembrò che le tenebre dell'errore prevaricassero sulla luce della Verità. Lascia scritto sant'Ilario all'Imperatore ariano Costanzo: «Non solo con parole, ma con lacrime, noi ti scongiuriamo di salvare le Chiese Cattoliche da qualsiasi prosecuzione di queste dolorosissime offese, e delle loro presenti intollerabili persecuzioni e ingiurie, che, per lo più, stanno subendo, cosa mostruosa com'è, dai nostri fratelli! Certamente la tua clemenza dovrebbe ascoltare la voce di coloro che gridano con tanto clamore "Io sono un cattolico, non ho alcun desiderio di essere un eretico" […]. È impossibile, è irragionevole mescolare il vero e il falso, confondere la luce e l'oscurità, e far unire, in qualsiasi modo, la notte e il giorno» (Ivi, pp. 359-360).

Notte e giorno sono tornati a contrastarsi nella Chiesa dilaniata di oggi, che, avendo perso gran parte della sua identità, non è neppure in grado di far valere le proposte di chi la governa. Basti un esempio recente, avvenuto nella diocesi di Roma: poche decine di lettere sono pervenute, entro il 12 aprile u.s. al Vicariato di piazza San Giovanni in Laterano, in risposta alla richiesta di Francesco, che aveva sollecitato sacerdoti e laici a fargli pervenire considerazioni e suggerimenti utili per scegliere il suo Vicario.

Quando si tratta di dottrina, gli errori vanno denunciati, e tali sono quelli contenuti all'interno dell'esortazione Amoris laetitia, che tanto scandalo ha suscitato e suscita sia nel clero che nei fedeli. Scriveva ancora Newman: «non è in alcun senso dottrinalmente falso che un Papa, in quanto dottore privato, e molto di più i vescovi, quando non insegnano formalmente, possono errare, come troviamo che in realtà hanno errato nel quarto secolo. Papa Liberio può aver sottoscritto la formula di Eusebio a Sirmio, e la massa dei vescovi ad Ariminum, o in qualche altro luogo, e nondimeno essi, nonostante questo errore, possono essere infallibili nelle loro decisioni ex cathedra» (Ivi, p. 360).

 Ecco che una correzione all'Amoris laetitia non è solo auspicabile per tutta la cattolicità, ma essenziale per la stessa credibilità del Pontefice.

Alla morte del suo protettore Costante (350) e di papa Giulio I (352), i nemici di Atanasio gli sollevarono contro anche l'episcopato d'Occidente durante il Concilio di Arles (354) e in quello di Milano (355). Trovò quindi riparo nel deserto, fra i monaci, e nella solitudine continuò a governare la sua diocesi, scrivendo Discorsi contro gli  ariani e quattro Lettere a Serapione, scritti che formano la sua gloria come Dottore della Santissima Trinità. La sua tenacia ristabilì l'ortodossia nicena, vincendo l'arianesimo ufficiale che aveva trionfato nei concili di Seleucia e di Rimini (359). Fu ancora lui a spingere papa Damaso ad agire contro Ausenzio, vescovo ariano di Milano, e ancora lui ad incoraggiare san Basilio, che cercava un appoggio per la pacificazione religiosa dell'Oriente.

Il coerente ed intrepido Atanasio, autentico gigante di santità, logorato dalle fatiche e dalle lotte, si spegne il 2 maggio 373 e viene canonizzato al momento della sua stessa morte, grazie al consenso dei fedeli. Il mirabile comportamento di questo Vescovo giusto e sapiente è così sintetizzato, in maniera formidabile, da Newman: «Né l'esperienza, né la prospettiva di sofferenze potevano indurlo a fare concessioni all'empietà. Egli, comunque, aveva estremamente presenti le differenze tra incredulità ed equivoco; mentre puniva, risparmiava, e riammetteva in spirito di mitezza mentre rimproverava e respingeva con autorità» (Ivi, p. 250). (Cristina Siccardi)

Le Salon Beige - blog quotidien d'actualité par des laïcs catholiques: Des ecclésiastiques, dont des évêques, voteront Marine Le Pen

Le Salon Beige - blog quotidien d'actualité par des laïcs catholiques: Des ecclésiastiques, dont des évêques, voteront Marine Le Pen

Des ecclésiastiques, dont des évêques, voteront Marine Le Pen

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26 avril 2017

Le collectif Antioche réunit des prêtres et des religieux de tous âges, ruraux et urbains, à différents niveaux de la hiérarchie ecclésiastique, qui ont souhaité prendre leurs distances par rapport à l'hystérie électorale ambiante – qui n'a, hélas, pas épargné certains bureaux de la Conférence épiscopale. Il nous a demandé de publier le communiqué suivant:

La Conférence des évêques de France (CEF), tout en affirmant ne pas le faire, donne des consignes de vote aux catholiques français. C'est un fait puisqu'elle a dénoncé ouvertement un parti politique, et un seul. Son porte-parole l'a déclaré en 2015 : « la position de l'Église en France sur le Front national n'a pas varié ». Selon lui : « le rejet de l'étranger, le refus de l'accueil de l'autre, une conception et une vision de la société renfermées sur la peur, posent problème » et un « certain nombre de points développés par le Front national ne sont pas conformes à la vision que l'Évangile nous invite à défendre ». Il s'est fendu d'une déclaration bien orientée, dès le soir du 1er tour à 22h.

Nous ne discutons pas ce droit de dénonciation. Une question se pose, pour s'en tenir à l'enjeu du 2e tour de 2017. Qu'en est-il du programme de M. Emmanuel Macron, ultra-libéral oligarchique, mondialiste, transhumaniste, technocratique, anti-famille, européiste, euthanasique, abortif et eugéniste assumé ? Bon nombre de points ne sont pas plus conformes à l'Évangile ou aux principes non négociables de l'Église que chez son adversaire, en particulier si l'on en croit le Pape François et Laudato si'.

Une méthode honorable (et surtout courageuse) aurait été de rechercher le positif dans chaque programme proposé au vote des Français. Il aurait été possible ensuite, avec équité, d'énumérer les points négatifs de l'un ou l'autre candidats. Chaque catholique aurait été ensuite renvoyé à sa conscience d'adulte, pour faire son choix en toute responsabilité, sans être traité comme un mineur. Au lieu de cela, un discours flou, parfaitement tendancieux, mêle chantage moralisant et péché par omission.

Pourquoi ce « deux poids, deux mesures » ?

Force est donc de constater que les propos de la CEF se trompent de cible avec une régularité d'horloge depuis 30 ans. Ils ne sauraient donc plus ni mobiliser ni intimider quiconque, en tout cas pas nous. Nous ne regardons plus la télévision depuis longtemps, nous ne lisons plus vos déclarations, Messeigneurs… Nous étions à la Manif pour Tous et à la Marche pour la Vie et vous n'y étiez pas… La situation s'aggrave chaque jour. Nous partageons la souffrance d'un peuple que vous fréquentez bien peu. Tout cela interroge, pour parler votre jargon.

Voilà pourquoi, sans « appeler » à voter, ni « canoniser » personne ni aucun programme, sans donner de leçons de morale à quiconque, sans jouer sur la peur, soucieux du bien commun politique dans le « moindre mal », nous disons paisiblement que nous voterons pour Mme Le Pen dans deux semaines.

Posté le 26 avril 2017 à 18h45 par Le Salon Beige | Catégorie(s): FR , France : Politique en France , L'Eglise : L'Eglise en France
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UK Bishop urges Christians to ‘rise up’ against secular totalitarians: ‘Enough is enough!’ | News | LifeSite

UK Bishop urges Christians to 'rise up' against secular totalitarians: 'Enough is enough!' | News | LifeSite

UK Bishop urges Christians to 'rise up' against secular totalitarians: 'Enough is enough!'

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Bishop Philip Egan Mazur/catholicnews.org.uk
Pete Baklinski Pete Baklinski Follow Pete

PORTSMOUTH, England, April 25, 2017 (LifeSiteNews) — UK Catholic bishop Philip Egan is calling upon faithful Catholics to "rise up" and fight back against "dangerous ideologies" threatening the "Christian patrimony" that made England great. He is asking them to reclaim their Christian heritage and to make sure that the heritage is passed onto their children in state schools. 

"We need to rise up to the challenge. We need to roll back the agenda. We need to revive and celebrate our Christian history, art and architecture, music and literature, liturgy and ethics," he said during his homily delivered during the Easter Vigil Mass on April 15. 

"We need to promote in state schools a renewed knowledge of the Bible, of basic prayers, and basic Christmas carols, of the history of the Church, and of the saints who established and fashioned the character of these islands," he added.

"In this mission, we Christians are crucial. We Catholics are crucial. Because much of what has made this country great has been nurtured by our tradition. We need by prayer, word, and deed to lead the new evangelization of our land," he urged. 

Egan said the "two dangerous ideologies" of "fundamentalism" and "secularism" are battling for supremacy in this day, just as "Communism and Fascism" fought each other in the 20th century.

"On the one side is fundamentalism, religion without reason. It breeds fanaticism, violence, terrorism, to cause disruption and to force upon others its extremist views. This is a tragic reality in the volatile nations of the Middle East. It now threatens the west also," he said. 

"On the other side is secularism, reason without religion. Its champions seek to privatize religion, driving it out of the public domain. Egged on by Stonewall [a homosexual activist group] and by others, secularists are on the rise in local government, in education, in the media, in the social services, in the BMA, in the Equalities and Human Rights Commission, in the European Court of Justice, and in many other institutions too," he added. 

The bishop said secularists are "hellbent on burying the Christian patrimony of this land," proposing "Orwellian changes to our language" and placing "ever more draconian restrictions on religious expression, even on what we wear."

"Both fundamentalism and secularism are extremes. They are totalitarian. They are destructive of the human person. They pose a grave threat to human happiness and to a healthy society," he said. 

Egan emphasized the dangers of secularism to the nation by quoting from an address given by Pope Benedict XVI in 2010 when he visited the UK's Houses of Parliament. 

"[Benedict] argued that religion and reason, together in fruitful dialogue, both are needed to ground a truly free, pluralist, and democratic society, a home for all. Otherwise, if we let secularism prevail, British culture will become increasingly unhinged, adrift, prey to emotionalism and to the latest pressure group," he said.

"As we know, this is now having lethal consequences for the weakest, for the unborn child, for the handicapped, the elderly, the dying," he added. 

Bishop Egan said Christians this Easter need to rise up and say "enough is enough."

The bishop is known as a faithful witness to Catholic moral and social teachings, especially those involving life, marriage, and family. 

In 2015, he issued guidelines for parishes giving to charities, teaching that the charities must not oppose Church teaching, giving as an example a charity that is connected to the "grave moral evil" of promoting contraception and abortion. 

In 2014, he said before the Vatican's Extraordinary Synod of Bishops that Catholic teaching on marriage cannot simply change because "progressively-minded Catholics" want it to. 

In 2013, the bishop criticized a bill giving homosexuals the right to "marry." He called "gay marriage" the logical and "inevitable outcome of a process that has been gathering pace since the sexual revolutions of the 1960s."

Last year, Bishop Egan visited all 76 Catholic schools in his diocese, urging them to "create an authentic Christian ethos." He proposed that the curriculum focus exclusively on Christ, that the schools emphasize daily prayer, and that they seek to foster vocations to the Christian teaching profession.

***

Relevant portion of Bishop Philip Egan's Easter Vigil homily, April 15, 2017

In our world, two dangerous ideologies are mounting. Just as in the 20th century it was Communism versus Fascism, so in the 21st a new battle is brewing. 

On the one side is fundamentalism, religion without reason. It breeds fanaticism, violence, terrorism, to cause disruption and to force upon others its extremist views. This is a tragic reality in the volatile nations of the Middle East. It now threatens the West also. 

On the other side is secularism, reason without religion. Its champions seek to privatize religion, driving it out of the public domain. Egged on by Stonewall [a homosexual activist group] and by others, secularists are on the rise in local government, in education, in the media, in the social services, in the BMA, in the Equalities and Human Rights Commission, in the European Court of Justice, and in many other institutions too.

Hell-bent on burying the Christian patrimony of this land, they propose Orwellian changes to our language and place ever more draconian restrictions on religious expression, even on what we wear. Both fundamentalism and secularism are extremes. They are totalitarian. They are destructive of the human person. They pose a grave threat to human happiness and to a healthy society. 

Now, during the papal visit in 2010, Pope Benedict gave an address to the Houses of Parliament in which he argued that religion and reason, together in fruitful dialogue, both are needed to ground a truly free, pluralist, and democratic society, a home for all. Otherwise, if we let secularism prevail, British culture will become increasingly unhinged, adrift, prey to emotionalism and to the latest pressure group. 

As we know, this is now having lethal consequences for the weakest, for the unborn child, for the handicapped, the elderly, the dying. 

This is why this Easter, as Christians, it's time we said, 'enough is enough!' 

We need to rise up to the challenge. We need to roll back the agenda. We need to revive and celebrate our Christian history, art and architecture, music and literature, liturgy and ethics. 

We need to promote in state schools a renewed knowledge of the Bible, of basic prayers, and basic Christmas carols, of the history of the Church, and of the saints who established and fashioned the character of these islands. 

In this mission, we Christians are crucial. We Catholics are crucial. Because much of what has made this country great has been nurtured by our tradition. We need by prayer, word, and deed to lead the new evangelization of our land.

Cardinal Sarah: Church is facing ‘grave risk’ of schism over morality | News | LifeSite

Cardinal Sarah: Church is facing 'grave risk' of schism over morality | News | LifeSite

Cardinal Sarah: Church is facing 'grave risk' of schism over morality

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Cardinal Robert Sarah
Pete Baklinski Pete Baklinski Follow Pete

NEW YORK, April 24, 2017 (LifeSiteNews) -- Cardinal Robert Sarah warned that the Church's unity is being threatened by influential leaders within the Church who "insist" that national churches have the "capacity to decide for themselves" on doctrinal and moral matters. 

"Without a common faith, the Church is threatened by confusion and then, progressively, she can slide into dispersion and schism," he said. 

"Today there is a grave risk of the fragmentation of the Church, of breaking up the Mystical Body of Christ by insisting on the national identities of the Churches and thus on their capacity to decide for themselves, above all in the so-crucial domain of doctrine and morals," he added.

Catholics profess every Sunday in the Nicene Creed that the Church is "one, holy, Catholic, and Apostolic." These are often called the four "marks" of the one true Church. 

Sarah, who comes from Guinea, made the comments when asked in an April 18 interview with the charitable organization Aid to the Church in Need about the relationship between the "African Church" and the "Universal Church."

The Cardinal, who is the Prefect of the Congregation for Divine Worship, said that, strictly speaking, there is no such reality as the "African Church."

"The Universal Church is not a sort of federation of local churches," he said. "The Universal Church is symbolized and represented by the Church of Rome, with the Pope at its head, the successor of Saint Peter and the head of the apostolic college; hence it is she who has given birth to all the local churches and she who sustains them in the unity of faith and love."

Sarah's remarks will be seen by some as opposing a push by Pope Francis to give bishops' conferences in individual countries more power, even to settle doctrinal and moral disputes. 

In his 2013 Exhortation Evangelii Gaudium, Pope Francis called for a "conversion of the papacy" that would help him "exercise" the Petrine ministry. He criticized in the same document "excessive centralization" of power in the office of Peter, suggesting that bishops' conferences should be empowered with "genuine doctrinal authority." 

Francis also wrote about a decentralized Church in his 2016 Exhortation Amoris Laetitia. He wrote: "I would make it clear that not all discussions of doctrinal, moral or pastoral issues need to be settled by interventions of the magisterium…Each country or region, moreover, can seek solutions better suited to its culture and sensitive to its traditions and local needs."

According to Archbishop Stanislaw Gadecki, president of the Polish bishops' conference, the Pope told Polish bishops last year that a decentralized Church would be able to interpret papal encyclicals and to solve contentious issues, such as giving Communion to civilly divorced and remarried Catholics.

In the interview with Aid to the Church in Need, Cardinal Sarah said that the Church will grow throughout the world only if it is united by "our common faith and our fidelity to Christ and his Gospel, in union with the Pope." 

"As Pope Benedict XVI tells us: 'It is clear that a Church does not grow by becoming individualised, by separating on a national level, by closing herself off within a specific cultural context, by giving herself an entirely cultural or national scope; instead the Church needs to have unity of faith, unity of doctrine, unity of moral teaching. She needs the primacy of the Pope, and his mission to confirm the faith of his brethren,'" he said. 

Later in the interview, Sarah said the Church would be "gravely mistaken" to think that social justice issues such as combatting poverty and helping migrants were her real mission. 

"The Church is gravely mistaken as to the nature of the real crisis if she thinks that her essential mission is to offer solutions to all the political problems relating to justice, peace, poverty, the reception of migrants, etc. while neglecting evangelisation," he said. 

The Cardinal said that while the Church "cannot disassociate herself from the human problems," she will ultimately "fail in her mission" if she forgets her real purpose. Sarah then quoted Yahya Pallavicini, an Italian and former Catholic who converted to Islam, to drive home his point: "If the Church, with the obsession she has today with the values of justice, social rights and the struggle against poverty, ends up as a result by forgetting her contemplative soul, she will fail in her mission and she will be abandoned by a great many of her faithful, owing to the fact that they will no longer recognize in her what constitutes her specific mission."

mardi 25 avril 2017

Le Salon Beige - blog quotidien d'actualité par des laïcs catholiques: Vous avez aimé la politique anti-famille de François Hollande ? Vous allez adorer celle de son poulain.

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Vous avez aimé la politique anti-famille de François Hollande ? Vous allez adorer celle de son poulain.

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25 avril 2017

Mp

Extrait du communiqué de la Manif pour tous :

"Soutenu par François Hollande, Christiane Taubira, Manuel Valls, Jean-Paul Delevoye, Jacques Attali, Pierre Bergé… Emmanuel Macron entend prendre la suite du quinquennat qui s'achève et poursuivre le bouleversement de civilisation. Candidat ouvertement anti-famille, il fait passer l'argent avant l'humain (...)

Maternités et filiations dissociées (PMA sans père et régularisation des grossesses pour autrui (GPA) faites à l'étranger), fin du droit des orphelins et de l'intérêt supérieur de l'enfant, identité de genre, matraquage fiscal des familles, prélèvement à la source ouvrant la porte à l'individualisation de l'impôt… le programme d'Emmanuel Macron est la continuité de la politique anti-famille menée depuis 5 ans par François Hollande, Manuel Valls et Christiane Taubira.

« Emmanuel Macron prépare une politique anti-famille. Pour les familles, pour les enfants, pour l'avenir, le 7 mai : Macron, c'est non ! » déclare Ludovine de La Rochère. Nous refusons ce bouleversement de civilisation qui entraîne de nouvelles injustices et inégalités pour les femmes et pour les enfants (...)"

Posté le 25 avril 2017 à 20h49 par Philippe Carhon | Catégorie(s): FR , France : Politique en France , Homosexualité : revendication du lobby gay

samedi 22 avril 2017

CATÉCHÈSE DE JÉRUSALEM AUX NOUVEAUX BAPTISÉS Le Corps et le Sang



La nuit même où il était livré, notre Seigneur Jésus Christ prit du pain, puis, ayant rendu grâce, il le rompit et dit à ses disciples : Prenez, mangez ; ceci est mon corps. Ayant pris la coupe et rendu grâce, il dit : Prenez, buvez ; ceci est mon sang. Quand lui-même a déclaré, au sujet du pain : Ceci est mon corps, qui osera encore hésiter ? Et quand lui-même affirme catégoriquement : Ceci est mon sang, qui pourra en douter, et dire que ce n'est pas son sang ?
  
C'est donc avec une pleine conviction que nous participons à ce repas comme au corps et au sang du Christ. Car, sous la figure du pain, c'est le corps qui t'est donné ; sous la figure du vin, c'est le sang qui t'est donné, afin que tu deviennes, en participant au corps et au sang du Christ, un seul corps et un seul sang avec le Christ. C'est ainsi que nous devenons des « porte-Christ », son corps et son sang s'étant répandus dans nos membres. De cette façon, selon saint Pierre, nous devenons participants de la nature divine. ~
 
Jadis le Christ, s'entretenant avec les Juifs, disait : Si vous ne mangez pas ma chair, et ne buvez pas mon sang, vous n'aurez pas la vie en vous. Mais eux, comme ils n'entendaient pas spirituellement ses paroles, se retirèrent scandalisés, en s'imaginant que le Sauveur les invitait à manger de la chair.
 
Il y avait aussi, dans l'ancienne Alliance, les pains de l'offrande ; mais ces pains, appartenant à l'Alliance ancienne, ont pris fin. Dans l'Alliance nouvelle, il y a un pain venu du ciel, et une coupe du salut. Car, comme le pain est bon pour le corps, le Verbe s'accorde bien avec l'âme. 
  
Ne t'attache donc pas au pain et au vin comme à des aliments ordinaires, car ils sont corps et sang selon la déclaration du Maître. Si la connaissance sensible te dit autre chose, la foi doit te donner toute assurance. ~
 
Tu as reçu cet enseignement et tu en es pleinement convaincu : ce qui paraît du pain n'est pas du pain, bien il soit tel pour le goût : c'est le corps du Christ ; ce qui paraît du vin n'est pas du vin, bien que le goût en juge ainsi : c'est le sang du Christ. Et jadis David chantait à ce sujet : Le pain fortifie le cœur de l'homme, et l'huile donne la joie à son visage. Fortifie ton cœur en prenant ce pain comme une nourriture spirituelle, et rends joyeux le visage de ton âme.
 
Puisses-tu avoir le visage dévoilé, grâce à une conscience pure, refléter la gloire du Seigneur, et marcher de gloire en gloire, dans le Christ Jésus notre Seigneur. À lui la gloire pour les siècles des siècles. Amen.

La nuova bussola quotidiana quotidiano cattolico di opinione online: Il perdono della vedova copta sconvolge i musulmani

La nuova bussola quotidiana quotidiano cattolico di opinione online: Il perdono della vedova copta sconvolge i musulmani

La nuova bussola quotidiana quotidiano cattolico di opinione online: Il perdono della vedova copta sconvolge i musulmani

22-04-2017 Il perdono della vedova copta sconvolge i musulmani di Benedetta Frigerio

Dodici secondi di silenzio sono quelli dove si è fatto spazio ad una presenza imponente come raramente accade in televisione. Dodici secondi che in una trasmissione tv (QUI IL VIDEO) paiono un'eternità ma nel senso letterale del termine. Perché è di questa natura, eterna, la sostanza dello squarcio di luce aperto dalla testimonianza di una cristiana copta intervistata da un'emittente araba che ha ammutolito il conduttore.

"VI PERDONO, CREDETEMI!" - In studio c'era Amr Adeeb, uno dei giornalisti musulmani più noti in Egitto, che ascoltava una sua collega inviata ad Alessandria mentre intervistava la moglie vedova Di Naseem Faheem, custode della cattedrale di Alessandria, in cui un attentato islamista ha ucciso i cristiani riuniti per celebrare la Messa la domenica delle Palme. Faheem aveva bloccato prima dell'entrata in Chiesa il kamikaze, che si era fatto quindi esplodere vicino a lui, riducendo così il numero delle vittime. La moglie intervistata sull'accaduto risponde letteralmente così: "Non sono arrabbiata con chi ha compiuto questo gesto, voglio dirglielo: possa Dio perdonarti. Non sei nel giusto, figlio mio, credimi, non la pensi nel modo giusto. Credimi non sono arrabbiata. Lui ora non c'è più, è morto. E io chiedo a Dio di perdonarli e di aiutarli a ravvedersi. Pensateci! Pensateci! Credetemi, se ci pensassero capirebbero che non abbiamo fatto nulla di male a loro. Pensateci ancora, cosa state facendo, è giusto o sbagliato? Ripensateci ancora. Possa Dio perdonarvi e noi anche vi perdoniamo. Credetemi, vi perdono. Avete portato mio marito in un posto che non avrei mai potuto nemmeno sognare. Credetemi, sono orgogliosa di lui. E avrei voluto essere lì al suo fianco, credetemi, e ringrazio".

LA STESSA ANSIA DI CRISTO - E' così che di fronte a una donna che ha l'ansia del perdono e delle salvezza delle anime degli aguzzini del marito (la stessa ansia che aveva Cristo in croce) e che aspira alla stessa sorte, che Adeeb ha taciuto per dodici secondi. Dopodiché ha preso fiato e ha commentato di getto così: "I cristiani egiziani sono fatti d'acciaio!". E ancora: "I cristiani egiziani da 100 anni sopportano atrocità e disastri, i cristiani egiziani amano profondamente questo paese. I cristiani egiziani sopportano di tutto per la salvezza di questa nazione". Ma, soprattutto, ha esclamato il giornalista profondamente colpito: "Oh, ma quanto è grande la quantità di perdono che avete? Se i vostri nemici sapessero la quantità di perdono che avete per loro, non ci crederebbero". Anche perché, ha ammesso il musulmano, "se fosse stato mio padre, non avrei mai potuto dirlo. Questa gente ha così tanto perdono…questa è la loro fede, la loro religione". E, poi, quasi ammettendo che non può che esserci qualcosa di sovrannaturale Adeeb, come totalmente coinvolto dalle immagini viste e dalle parole sentite, continua: "Questa gente è fatta di una sostanza diversa! Possa Dio avere compassione di Naseem che è un eroe, un martire e un grande esempio per tutti noi, per tutti coloro che stanno seduti e criticano questo paese per come stanno andando le cose". Infatti, constatando che questa è la vera forza del paese, ha sottolineato: "Il paese va avanti con la pazienza, con la perseveranza e la resistenza di questa grande donna e dei suoi figli, in cui vive ancora il loro padre, cresciuti per essere veri uomini!". Anche uno dei figli a ridosso dell'attentato aveva ringraziato pubblicamente Dio per il dono di un padre martire, soprattutto per via della nascita imminente del figlio che avrebbe potuto ricevere così la testimonianza di fede di un nonno morto per Cristo.

COME I PRIMI MARTIRI - La potenza del martirio è esattamente identica a quella della crocifissione di Cristo e dei primi martiri morti con il sorriso sulla bocca e che 2000 anni fa convertì migliaia di persone. Non solo i nemici dei cristiani, non solo i musulmani oggi, ma ora persino i cattolici occidentali che, pur praticanti e convinti che esista il paradiso, sentono la coscienza della Chiesa copta come un richiamo poderoso alla propria debole fede e alla necessità di domandarla a Dio. Insieme al richiamo, la letizia per la speranza che la Chiesa sarà salvata dal sacrificio di questi fratelli.

Voter ou ne pas voter à l'élection présidentielle - Réflexions d'un père capucin - Civitas

http://www.civitas-institut.com/2017/04/19/voter-ne-voter-a-lelection-presidentielle-reflexions-dun-pere-capucin/

El escándalo de nuestro tiempo

El escándalo de nuestro tiempo

El escándalo de nuestro tiempo

En el mundo hay escándalos de sobra, y Jesús dice: «¡Ay del mundo por los escándalos!» (Mt 18, 6-7). Según la moral católica, escándalo es la actitud o el comportamiento que induce al pecado o la ruina espiritual del prójimo (CIC 2284).

No basta con abstenerse de hacer lo que de por sí es pecado. Hay que evitar también lo que aun sin ser pecado pone a otros en peligro de pecar; y esto, como enseña el Diccionario de teología moral de los cardenales Roberti y Palazzini, se aplica de modo particular cuando se ejerce un cargo elevado en el mundo (o en la Iglesia) (Editrice Studium, Roma 1968, p. 1479).

Las formas más graves de escándalo hoy en día son la publicidad, las modas, la apología de la inmoralidad y de las perversiones por parte de los medios de difusión y las leyes que aprueban la desobediencia a los mandamientos de Dios, como por ejemplo las que han introducido el aborto y las parejas de hecho, sean homo o heterosexuales.

La Iglesia siempre ha considerado escándalo el matrimonio civil de los divorciados vueltos a casar. Juan Pablo II, en Familiaris consortio, identifica el escándalo como una de las razones por las que los divorciados vueltos a casar no pueden recibir la Sagrada Comunión. De hecho, «si se admitieran estas personas a la Eucaristía, los fieles serían inducidos a error y confusión acerca de la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio» (nº 84). El canon 915 del Código de Derecho Canónico dice: «No deben ser admitidos a la sagrada comunión los excomulgados y los que están entredicho después de la imposición o declaración de la pena, y los que obstinadamente persistan en un manifiesto pecado grave».

Una declaración del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos ha recalcado la prohibición expresada en el mencionado canon, en contra de cuantos pretenden que semejante norma no se aplique en el caso de los divorciados vueltos a casar. La declaración afirma: «En el caso concreto de la admisión a la Sagrada Comunión de los fieles divorciados que se han vuelto a casar, el escándalo, entendido como acción que mueve a los otros hacia el mal, atañe a un tiempo al sacramento de la Eucaristía y a la indisolubilidad del matrimonio. Tal escándalo sigue existiendo aun cuando ese comportamiento, desgraciadamente, ya no causa sorpresa: más aún, precisamente es ante la deformación de las conciencias cuando resulta más necesaria la acción de los pastores, tan paciente como firme, en custodia de la santidad de los sacramentos, en defensa de la moralidad cristiana y para la recta formación de los fieles» (Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Declaración sobre la admisibilidad a la Sagrada Comunión de los divorciados que se han vuelto a casar, 24-06-2000).

Tras la promulgación de la exhortación postsinodal Amoris laetitia, lo que para el Magisterio de la Iglesia siempre ha significado un escándalo, se considera un comportamiento aceptable que debe acompañarse de comprensión y misericordia. Monseñor Pietro Maria Fragnelli, obispo de Trapani y presidente de la Comisión para la Familia, los Jóvenes y la Vida de la Conferencia Episcopal Italiana, en una entrevista concedida a la agencia episcopal SIR el pasado 10 de abril y dedicada al documento del papa Francisco, afirmó que «está aumentando la acogida de la exhortación apostólica en las diócesis, en el sentido de que cada vez se intenta más penetrar en el espíritu profundo de Amoris laetitia, que pide una mentalidad nueva ante el amor, con respecto a la familia y a la vida de familia».

Para trasformar la mentalidad del mundo católico, la Conferencia Episcopal Italiana está empeñada en una labor constante de promoción de encuentros, seminarios, cursillos para novios y para matrimonios en crisis y, ante todo, como señala la agencia de los obispos, con miras a «un cambio de estilo a fin de sintonizar la pastoral familiar con el modelo bergogliano». Según monseñor Fragnelli, «puede afirmarse sin duda que está en marcha un cambio de mentalidad tanto por parte del episcopado como de nuestras diócesis en el sentido de algo que sin embargo todavía está pendiente de hacerse, vivir y buscar juntos. Podría decirse que es una obra en marcha».

La «obra en marcha» consiste en que, hasta hace pocos años, el Pontificio Consejo para los Textos Legislativos utilizaba la expresión "deformación de las conciencias", es decir, asumir una mentalidad que en la práctica niega la santidad de los sacramentos y la moral cristiana.

El pasado 25 de febrero, durante un curso de formación para párrocos, el papa Bergoglio los exhortó con las siguientes palabras: «A haceros cercanos, con el estilo propio del Evangelio, en el encuentro y en la acogida, de esos jóvenes que prefieren vivir juntos sin casarse. Estos, en el plano espiritual y moral, están entre los pobres y los pequeños, hacia los cuales la Iglesia, tras las huellas de su Maestro y Señor, quiere ser madre que no abandona sino que se acerca y cuida».

Según la agencia SIR, los convivientes –con hijos o sin ellos– son ya el 80% de las parejas que han participado en cursillos prematrimoniales en 2016. A dichos convivientes nadie les recuerda que viven en una situación de pecado grave. La sola expresión relación irregular está prohibida. El pasado 14 de enero l'Osservatore Romano publicó las orientaciones pastorales de dos obispos malteses, Charles Scicluna (arzobispo de Malta y ex fiscal de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe) y Mario Grech (prelado de Gozo).  «En el discernimiento -sostienen– tenemos que evaluar la responsabilidad moral en los casos particulares, considerando los condicionamientos y las circunstancias atenuantes». Debido a esos «condicionamientos y circunstancias, el Papa enseña que ya no es posible afirmar que todos los que encuentran en una situación supuestamente irregular viven en pecado mortal, privados de la gracia santificante».

La consecuencia es que «como conclusión del proceso de discernimiento, llevado a cabo con humildad, discreción, amor a la Iglesia y a sus enseñanzas, en la búsqueda sincera de la voluntad de Dios y el deseo de encontrar una respuesta más perfecta a la misma, una persona separada o divorciada que vive una nueva unión llega –con una conciencia formada e iluminada– a reconocer y creer que está en paz con Dios, y no se le podrá impedir acercarse a los sacramentos de la reconciliación y la eucaristía».

Un año después de la promulgación de Amoris laetitia, el modelo bergogliano que se impone es el acceso de los divorciados que se han vuelto a casar a todos los sacramentos. La convivencia ya no supone escándalo. Por el contrario, para el papa Francisco, el mayor escándalo de nuestro tiempo es la desigualdad económica y social.

En una carta dirigida el domingo de Pascua al obispo de Asís-Nocera Umbra, monseñor Domenico Sorrentino, el papa Bergoglio dijo que los pobres son «testimonio de la escandalosa realidad de un mundo aún muy marcado por la brecha entre la inmensa cantidad de indigentes, con frecuencia faltos de lo más imprescindible, y la minúscula porción de pudientes que detentan la mayor parte de las riquezas y pretenden regir los destinos de la humanidad. Desgraciadamente, a dos mil años del anuncio del Evangelio y después de ocho siglos del testimonio de San Francisco, asistimos a un fenómeno de iniquidad a nivel mundial y de economía que mata»

La oposición moral entre el bien y el mal es sustituida por la sociológica entre riqueza y pobreza. La desigualdad social es un mal peor que el asesinato de millones de niños por nacer y del mar de impureza que anega a Occidente. Cómo no estar de acuerdo con cuanto ha escrito el cardenal Gerhard L. Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en el libro-entrevista Informe sobre la esperanza:  «El mayor escándalo que puede dar la Iglesia no es que en ella haya pecadores, sino que deje de llamar por su nombre a la diferencia entre el bien y el mal y que relativice esta, que deje de explicar lo que es pecado o que pretenda justificarlo por una supuestamente mayor cercanía y misericordia hacia el pecador».

Roberto de Mattei

(Traducido por J.E.F)

Roberto de Mattei enseña Historia Moderna e Historia del Cristianismo en la Universidad Europea de Roma, en la que dirige el área de Ciencias Históricas. Es Presidente de la "Fondazione Lepanto" (http://www.fondazionelepanto.org/); miembro de los Consejos Directivos del "Instituto Histórico Italiano para la Edad Moderna y Contemporánea" y de la "Sociedad Geográfica Italiana". De 2003 a 2011 ha ocupado el cargo de vice-Presidente del "Consejo Nacional de Investigaciones" italiano, con delega para las áreas de Ciencias Humanas. Entre 2002 y 2006 fue Consejero para los asuntos internacionales del Gobierno de Italia. Y, entre 2005 y 2011, fue también miembro del "Board of Guarantees della Italian Academy" de la Columbia University de Nueva York. Dirige las revistas "Radici Cristiane" (http://www.radicicristiane.it/) y "Nova Historia", y la Agencia de Información "Corrispondenza Romana" (http://www.corrispondenzaromana.it/). Es autor de muchas obras traducidas a varios idiomas, entre las que recordamos las últimas:La dittatura del relativismo traducido al portugués, polaco y francés), La Turchia in Europa. Beneficio o catastrofe? (traducido al inglés, alemán y polaco), Il Concilio Vaticano II. Una storia mai scritta (traducido al alemán, portugués y próximamente también al español) y Apologia della tradizione.

vendredi 21 avril 2017

Le Salon Beige - blog quotidien d'actualité par des laïcs catholiques: La doctrine sociale de l’Église n’est pas facultative

Le Salon Beige - blog quotidien d'actualité par des laïcs catholiques: La doctrine sociale de l'Église n'est pas facultative

La doctrine sociale de l'Église n'est pas facultative

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21 avril 2017

Dans L'Homme Nouveau, Philippe Maxence passe à la critique un dossier du quotidien La Croix :

Une-1637"Élection oblige, notre confrère La Croix s'est récemment souvenu qu'il existe une doctrine sociale de l'Église. Dans son numéro du 10 avril dernier, ce quotidien a voulu en rappeler les principes concernant la famille, l'Europe, l'immigration, l'emploi, la sécurité et le développement durable. Il n'est pas inintéressant de revenir sur quelques aspects évoqués dans ce numéro.

Une affaire d'opinion ?

À quoi sert cette doctrine sociale ? À lire le Père Henri Madelin, dans ce numéro de La Croix, la doctrine sociale de l'Église n'est là que pour aider à se construire une opinion. L'Église, qui a reçu du Christ la mission d'enseigner, est ainsi réduite à n'être qu'un organe de pression idéologique dans le grand débat démocratique. Une sorte de lobby, habillé seulement d'une antériorité et d'une expérience historique Il n'est nullement question ici de guider l'agir social et politique des catholiques pour qu'il régénère la société et la soumette au Christ-Roi.

De l'enseignement de Quas Primas et de la royauté sociale du Christ, rappelé dans le Catéchisme de l'Église catholique, il n'en est d'ailleurs nullement question. De la condamnation des grandes erreurs modernes (libéralisme, socialisme, etc.), quasiment pas davantage. Certains grands principes de cette doctrine de l'Église sont bien cités. C'est le cas notamment du « principe de subsidiarité », à propos de l'Europe. Alors que ce dossier de La Croix nous répète à l'envi que l'Église ne prend jamais position dans le débat politique, le jésuite Pierre de Charentenay souligne pourtant qu'elle « soutient sans réserve les deux piliers sur lesquels a été bâti l'édifice européen : la solidarité et la subsidiarité. » Oubliant (ou niant ?) au passage que le principe de subsidiarité dans sa version européiste répond à une logique inverse de celle de l'Église.

Évidemment, tout n'est pas faux dans cette présentation de la doctrine sociale de l'Église. Même à La Croix, on sent qu'une nouvelle génération – la fameuse génération Jean-Paul II – commence à prendre la relève. Elle n'hésite pas à rappeler l'opposition de l'Église à l'avortement et à l'euthanasie, souligne « le droit à ne pas émigrer » énoncé par Benoît XVI ou rappelle les critères de la guerre juste. Alors que manque-t-il ?

Un simple supplément d'âme ?

On ne reprochera pas au quotidien d'être incomplet. Impossible de ne pas l'être dans le cadre étroit d'un journal. Un quotidien n'est pas un traité. En revanche, il aurait été pertinent de rappeler que la doctrine sociale de l'Église n'est pas facultative (« Elle est obligatoire ; nul ne peut s'en écarter sans danger pour la foi et les mœurs », Pie XII, 29 avril 1945) en ses principes mais qu'elle appartient dans son application au champ du jugement prudentiel. La Croix a préféré se placer dans le registre de l'opinion, critère propre à la démocratie moderne, issue des Lumières et de la négation de la vérité.

En outre, il aurait fallu souligner que cette doctrine sociale constitue un tout cohérent. Passer sous silence l'un de ses principes contribue à déséquilibrer l'ensemble et à fausser la vérité de ce qu'il contient. De la même façon, en ne la replaçant pas dans la perspective du règne du Christ et de la primauté du bien commun, on court le risque de la transformer en simple supplément d'âme d'un système profondément anti-chrétien et de ce fait anti-humain. Les catholiques ont-ils pour éternelle vocation de servir de bataillon d'appoint à un monde creux et vide ? Là aussi, il serait bon que, à l'imitation des Pèlerins d'Emmaüs, nos yeux s'ouvrent, en reconnaissant la souveraineté sans limite, ni politique ni sociale, du Christ ressuscité. La période est peut-être propice à un examen de conscience de ce côté-là ?"

Posté le 21 avril 2017 à 08h17 par Michel Janva | Catégorie(s): L'Eglise : Foi , Médias : Désinformation