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mardi 21 novembre 2017

L'héritage de Benoit XVI


L'héritage de Benoit XVI

TV Liberté - Le 19 novembre 2017

Église universelle : L'héritage de Benoît XVI

Christophe Dickès, déjà auteur d'un Dictionnaire du Vatican et du Saint-Siège vient de publier chez Tallandier un très fouillé et argumenté ouvrage sur L'héritage de Benoît XVI. Alors que sur bien des sujets le pape François semble prendre le contre-pied de son prédécesseur immédiat il est utile de revenir sur ce que furent les points majeurs de ce bref pontificat. L'auteur dresse le portrait attachant d'un homme de Dieu d'une envergure intellectuelle exceptionnelle, doux et humble, loin de l'image du panzer cardinal qu'ont véhiculée les médias. Le décret Summorum Pontificum du 7/7/2007 libérant la célébration de la messe traditionnelle mais aussi le discours de Ratisbonne du 12 septembre 2006 ou les JMJ de Madrid en 2011 resteront certainement parmi les événements clés de ce pontificat.

Église en France : Dieu n'est pas mort

Trois ans après sa diffusion aux États-Unis ce film est enfin disponible en France grâce à Saje Production. Le titre fait bien sûr référence à la célèbre sentence de Nietzsche : Dieu est mort. Le scénario est d'une simplicité …biblique. Le professeur Radison exige de ses élèves de première année de philosophie qu'ils signent, chacun personnellement, un engagement affirmant que : Dieu est mort. Un jeune chrétien, Josh, refuse et entame une joute verbale avec le professeur qui se déroule sur plusieurs cours. Hubert de Kérangat présente le film et expose les raisons de son succès aux USA.

Église en Marche : La mission Rosa Mystica aux Philippines

Depuis de nombreuses années Jean-Pierre Dickès, président de l'ACIM – Association Catholique des Infirmières et Médecins- anime une mission humanitaro-religieuse aux Philippines. Il nous décrit les conditions de travail et le déroulement de ces interventions dans le plus catholique des pays d'Extrême-Orient.

Vous pouvez aussi voir l'émission ci-dessus sur le site de TV Liberté : https://www.tvlibertes.com/2017/11/19/20223/terres-de-mission-n54



Editeur : Renaissance Catholique
http://www.renaissancecatholique.org

dimanche 19 novembre 2017

Loges de Lyon, 3 mai 1882

Alberto Bárcena desmonta la herejía luterana en 50 minutos | InfoVaticana

Alberto Bárcena desmonta la herejía luterana en 50 minutos | InfoVaticana

Alberto Bárcena desmonta la herejía luterana en 50 minutos

El historiador Alberto Bárcena explica en una entrevista en qué consistió el cisma luterano y cuáles fueron las principales consecuencias de una herejía que tuvo como eje central el rechazo de la transubstanciación. 

"Martin Lutero es un fraile agustino que tiene un problema personal ante la manera de vivir los votos monásticos porque se siente incapaz de combatir la concupiscencia. Y lo que es un problema personal, él lo eleva a categoría general". Así comienza a definir a Martin Lutero el doctor en Derecho e Historia Alberto Bárcena en una entrevista dedicada a analizar la figura de quien provocó la división de la Cristiandad.

Bárcena explica las causas y consecuencias del cisma luterano y señala que ha habido una conquista del lenguaje por parte de los partidarios de Lutero: llamar reforma a lo que fue una ruptura y una página negra de la historia de Europa que dividió a la Cristiandad. Una herejía cuyo eje central sería, según indica Bárcena, el rechazo de la transubstanciación.

www.messeendirect.net

http://www.messeendirect.net/

samedi 18 novembre 2017

A cincuenta años de la Missa Normativa

A cincuenta años de la Missa Normativa

A cincuenta años de la Missa Normativa

Mucho alboroto despertaron las versiones surgidas en torno a la posibilidad de una Misa Ecuménica, que permita ya de manera definitiva la intercomunión con los protestantes. Aunque los vaticanistas que empezaron a sugerir tal posibilidad suelen ser por lo general fiables, el vocero del Vaticano, Greg Burke, se apresuró a desmentirla tajantemente.

Más allá de la credibilidad que puedan despertar los desmentidos de la Santa Sede–que, actualmente, como en los tiempos de la sovietología, esa ciencia oculta destinada a descifrar los mensajes contradictorios y paradójicos de los voceros de la URSS, son más reveladores por lo que no dicen -, lo cierto es que una «nueva nueva misa ecuménica» no es para nada necesaria en los designios de los revolucionarios eclesiásticos actuales.

Aun cinco años antes de que se promulgase de la constitución Missale Romanum de 1969, el creador de la Nueva Misa, mons. Annibale Bugnini, refiriéndose al cambio de la liturgia del Viernes Santo (uno de los primeros en realizarse, junto con la supresión de las oraciones al pie del altar, del último evangelio y del canon sotto voce en el llamado "misal híbrido" de Paulo VI de 1965), reveló el designio doctrinal detrás de toda la revolución litúrgica: «La Iglesia ha sido guiada por el amor de las almas y el deseo de hacer todo para facilitar a nuestros hermanos separados el camino de la unión, apartando toda piedra que pudiera constituir siquiera la sombra de un riesgo de escándalo o de disgusto» (Documentation Catholique, n. 1445, 1965). La misa católica pasaba de ser entendida como una puesta en acto de los dogmas católicos, solemnemente expuestos en el Sacrosanto Concilio Tridentino, a un vehículo instrumental para la práctica entre teológica y política del ecumenismo y, por tanto, del ideal multirreligioso sincrético creado y difundido por determinadas organizaciones revolucionarias, inicialmente secretas y condenadas  en varias ocasiones por el Magisterio.

Con la promulgación del Novus Ordo en 1969 y su imposición manu militari en todo el mundo, tenemos ya un corpus litúrgico preparado bajo la mirada atenta de asesores protestantes (uno de ellos, el calvinista hermano Max Thurian de la Comunidad de Taizé llegó a decir que con el NOM, era "teológicamente posible" para un protestante celebrar su santa cena simbólica/comunitaria/anamnética usando los mismos libros litúrgicos), totalmente dispuesto para su colonización ideológica.

Aunque de facto practicada de manera generalizada por el clero progresista, la hospitalidad eucarística y la concelebración con los eufemísticamente llamados por el derecho canónico moderno «bautizados no católicos occidentales» se encontraba de iure restringida, hasta hace muy poco quizás, porque, en la Declaración Conjunta del Papa Francisco y el obispo luterano Munib Yunan el 31 de octubre de 2016 en Suecia, se abría la puerta explícitamente a que el reto de la intercomunión fuera abordado «creativa y valientemente» por las parroquias». Así que la temida misa ecuménica ya está entre nosotros.

Curiosamente, entre los múltiples aniversarios que conmemoramos este 2017, tenemos los cincuenta años de la primera celebración pública y conocida de lo que sería la Misa Nueva: la celebración experimental, el lunes 23 de octubre de 1967, por mons.  Annibale Bugnini, en el contexto del Sínodo de Obispos aquel año, de la llamada missa normativa. Sometida a votación, fue rechazada de plano por 43 obispos, iuxta modum  por 62 y con 4 abstenciones. Sólo 78 votaron a favor plenamente. Se consideró por los analistas como una derrota del  Consilium ad exsequendam Constitutionem de sacra Liturgia encabezado por el mencionado prelado. Se hicieron algunos cambios menores (entre ellos, el mantenimiento de algún vestigio no substancial  del viejo ofertorio romano) y, sin consultar con las Conferencias Episcopales –como se había acordado sinodalmente en octubre luego del mayoritario rechazo total y parcial de la misa normativa-, se procedió a fabricar e imponer el llamado NOM, que era, en palabras de los cardenales Ottaviani y Bacci, la misma misa normativa en substancia.

Mientras que parecía a veces imposible que las Autoridades pudieran poner orden en medio del disenso masivo –incluso queriéndolo, supuestamente, como en el caso de Paulo VI respecto a la rebelión de varias Conferencias Episcopales a raíz de Humanae Vitae– , el poder acumulado por las estructuras vaticanas durante milenios  fue usado, sin contemplaciones ni miramientos, para erradicar de la faz de la tierra aquel rito que hasta no hace mucho había sido tenido como el mayor de los tesoros divinos. Recordemos que no fue simplemente la fabricación de un rito ambiguo de confeso sabor protestantizante, sino también la prohibición de facto, incluso con medidas canónicas y/o agresiones mafiosas o mediante  la actualmente llamada "violencia psicológica» por parte de las Autoridades, de la Misa Antigua. Era la misma paradoja jacobina: ¡los demócratas, cuya boca se llenaba con ideales de igualdad, libertad y fraternidad, denostando los tiempos pasados de autoritarismo y opresión, realizaban actos cuya crueldad y arbitrariedad habrían hecho palidecer al más «tiránico» de los gobernantes del Ancien Régime! No se combatió la inmoralidad rampante en el clero, a veces hasta extremos sicopáticos, antes bien se premió a notorios delincuentes y pícaros con prácticas canonizaciones en vida, derechos pontificios llovidos del cielo para sus congregaciones contrahechas y toda suerte de granjerías. Pero la Misa Tradicional fue eficientemente combatida, casi en un acto de genocidio teológico.

¡Dios no muere!, como diría García Moreno y gracias al heroísmo de un  gran "desobediente" como Monseñor Lefebvre (ese "gran hombre de Iglesia", en palabras de Benedicto XVI) sobrevivió la Misa de Siempre, pero la pregunta queda: ¿cómo pudo haber ocurrido esta catástrofe? En primer lugar, por la acción de las Autoridades Eclesiásticas y la colaboración, en buena fe, de gran parte del corpus fidelium. El prestigio y la eficiencia administrativa mundial casi perfecta de la Iglesia Romana que incluso había llegado a cautivar a ateos como Auguste Comte se puso en marcha, quemando sus últimas energías para tan monstruoso designio. Por otro lado, las logias masónicas, aupadas a un rango de acción muy grande partir de la formación de la llamada «Organización de las Naciones Unidas» en 1945, interiormente y exteriormente, facilitaron el gran trasvase de conciencias y voluntades, preparado desde hacía ya mucho, a través, principalmente, del pánico a una guerra atómica y del amor a las comodidades burguesas del fordismo, difundidos por un bombardeo cinematográfico y musical de implícito anticristianismo en las influyentes cristiandades europeas y norteamericanas. Y, por supuesto, en un primerísimo lugar, la acción preternatural en un contexto esjatológico, profetizada en innumerables lugares en la Sagrada Escritura.

El aniversario de la primera celebración de la Misa Normativa, junto con el de la Revolución Rusa y la Aparición de Nuestra Señora en Fátima nos deben alertar sobre la escalada alarmante de la revolución anticristiana, que luego de saturar la sociedad temporal, penetró hasta el mismo corazón de la Iglesia, la Eucaristía. ¡Redoblemos la vigilancia orante y luchemos por nuestra propia santificación! Como diría Santa Juana de Arco: «¡Que cada quién cumpla con su deber, Dios dará la victoria!».

César Félix Sánchez Martínez               

Católico, apostólico y romano. Licenciado en literatura, diplomado en historia y magíster en filosofía. Profesor de diversas materias filosóficas e históricas en Arequipa, Perú. Ha escrito artículos en diversos medios digitales e impresos

Jesucristo habla al corazón del sacerdote

Jesucristo habla al corazón del sacerdote

Jesucristo habla al corazón del sacerdote

El que a vosotros oye, a Mi me oye, y el que a vosotros os desprecia a Mi me desprecia (Lc. 10, 16).

Queridos hermanos, Nuestro Señor Jesucristo espera todo de sus sacerdotes porque TODO les ha dado. El sacerdote es siempre sacerdote –Sacerdos in eternum– como eterno es el sacerdote del Señor. No hace distinciones entre sus sacerdotes, de cada uno lo espera TODO. Habla al santo y al más deplorable; el santo ha sabido ser fiel a la gracia, el empedernido pecador se cierra a ella. Mira a todos con igual Amor, quizá a los más alejados con mayor predilección. Es éstos les habla constantemente a su corazón, aunque no quieren escuchar, pero el Señor no se cansa, sigue a la puerta llamando a su sacerdote porque sabe que está en peligro su alma y la de muchos que se acercan a él, está necesitado de la gracia que rechaza. El Señor no le niega nada, no deja de darle TODO. Paciente espera la conversión de su amado sacerdote.

Nuestro Señor habla al corazón del sacerdote de una forma especial, como especial es la relación que tenemos con Él; relación única, singular y sobremanera privilegiada, aunque no exenta de grandísima responsabilidad y de pesada carga. Son muchos los dones que nos ha dado y mucho más lo que nos pedirá el día de la cuenta. Más la carga del sacerdocio es ligera cuando se lleva de la mano del Sumo y Eterno Sacerdote. ¿Cómo? Amándole. ¿Cómo se le ama? Haciendo su santa voluntad. ¿Cómo se hace su santa voluntad? Viviendo en su presencia constantemente. Pero, ¿cómo se vive constantemente en su presencia? Negándose a uno mismo. ¿Cómo se niega a uno mismo? Ejercitándose en ello constantemente, proponiéndoselo, haciendo examen de conciencia a menudo, desconfiando de uno mismo; acudiendo a nuestra Madre del Cielo y  al Santo Patriarca. Y sobre todo, acudiendo al encuentro diario con el Señor en la oración, y  manteniendo vivo el sagrario del alma donde tenemos al Prisionero de Amor con nosotros y así no dejar de mantener nuestra constante relación con Él. El Señor nos quiere espirituales, desprendidos, castos y puros, pobres, es decir, un reflejo de Él mismo.

Muchos no escuchan al Señor porque no echan de ellos el ruido del mundo que les ensordece; el Señor habla de forma distinta a como lo hace el mundo, por lo tanto no podemos esperar oírle como si oyéramos a alguien que nos habla; debemos prepararnos para oírle, debemos adornar nuestra alma para ello, preparar nuestro corazón para no perder lo más mínimo de sus Palabras. Sí, el sacerdote debe prepararse para oír al Señor; debe vestirse de justicia para oír al que es suma  Justicia y Amor. El Señor llama a su sacerdote, pero si éste no está vestido de santidad no podrá oírle. ¡Cuánto se pierde le sacerdote que no escucha al Señor, por preferir la concupiscencia del mundo! Si tuviera la gracia de poder sentir cómo se dirige el Señor a él, aunque fuera unas decimas de segundo, el sacerdote explotaría de alegría, su cambio sería radical; pero el Señor no da estas gracias a quienes no están dispuestos a recibirlas. Pero el sacerdote que en su debilidad aclama al Señor, es correspondido; dándose el Señor en la medida que el sacerdote va correspondiendo a la gracia. El Señor, con amor indecible, espera que sus sacerdotes salgan del lodo del pecado, de la fragilidad del temor y  duda, del peligro de la tibiez, y sean sacerdotes según Su Corazón.

Nuestro Señor no deja de hablar al corazón del sacerdote, y lo hace de forma constante, sin cesar; está llamando una y otra vez a su sacerdote para recordarle lo que es, para fortalecerle en su debilidad, para ilustrarle en su duda, para advertirle seriamente en su pecado. Jesucristo no cambia, no se amolda a nuevos tiempos ni a personas, ni a modas, ni costumbres, porque Él es el que es, y todo lo demás es lo que no es. Lo que no es debe amoldarse al que es, debe sujetarse al que es; debe transformarse según la voluntad del que es. De igual forma el sacerdote no cambia, no se amolda al mundo, ni a las modas, ni a las nuevas tendencias, porque el sacerdote es reflejo del que es por excelencia; por lo cual, el sacerdote es lo que siempre ha sido: la presencia de Cristo en la tierra. Nunca el sacerdote de Jesucristo será uno más, un hombre como los demás; no lo será como no lo es. Quien en sus manos tiene el Cuerpo de Cristo mucho a meditar en ello, mucho a de cuidar vivir su sacerdocio santamente, mucho a de llorar sus pecados, como  ninguno, llorar su tibieza y avergonzarse de su cobardía. No podemos tener el Cuerpo de Cristo en nuestras manos, y pensar que nuestra vida es como la de los demás, ¡Ay de los que así piensan y viven!

El Señor bien conoce a cada uno de sus sacerdotes, los conoce de forma individual, sabe lo que son y lo que pueden  ser, lo que puede esperar de cada de uno; y así, a cada uno exige según sus posibilidades y dones, aunque a todos les exige la santidad, toda la que quedan. Nos quiere santos, nos quiere puros, nos quiere castos, nos quiere desprendidos del mundo y sus atractivos, nos quiere fieles a su Palabra.

Nos quiere Pastores según Su Corazón. Por esta razón no deja de hablarnos constantemente al corazón.

Ave María Purísima.

Padre Juan Manuel Rodríguez de la Rosa

Padre Juan Manuel Rodríguez de la Rosa. Nació en Palamós (Gerona) en 1956, y se ordenó sacerdote en 12 de octubre del 2007 en la catedral de Getafe. Es licenciado en Estudios Eclesiásticos y en Derecho Canónico. Preside una Asociación privada de fieles de vida de oración contemplativa. En la actualidad es capellán de una residencia de ancianos de Madrid. Es autor del vídeo "Mysterium Fidei" sobre la Misa tradicional.

Nouveau site flamblant neuf pour l'Oeuvre des Retraites

Chers amis,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Notre tout nouveau site est désormais disponible à l'adresse www.oeuvredesretraites.fr, avec :

- la possibilité de s'inscrire directement en ligne par Carte Bleue (fonction active sous peu)

- des présentations video : Pourquoi faire une retraite ? Pourquoi faire une retraite St Ignace ? (disponible sur You Tube)

- des videos témoignages de retraitants (accessible également sur You Tube)

- l'offre classique (notez par exemple la prochaine retraite de St Ignace pour hommes en région parisienne aux vacances de Noël)

- de nouvelles propositions (retraites du Sacré-Coeur à Paray, de Ste Jeanne d'Arc à Domrémy,...)

N'hésitez pas à me faire part de vos suggestions sur le nouveau site, son fonctionnement, l'offre proposée (par exemple si vous souhaiteriez qu'on organise une retraite sur le thème de Charles de Foucauld...). Ceci nous aidera à améliorer le site.

Cette transition de l'ancien site vers le nouveau me donne l'occasion de remercier, en votre nom à tous :

- M de Raffin et M de Plessix, qui ont créé/entretenu l'ancien site avec compétence depuis des années ! Ayant travaillé pour la réalisation du nouveau site, je mesure mieux le travail que cela a pu représenter, en plus de leur vie professionnelle...Nous sommes d'ailleurs à la recherche d'un ingénieur ayant quelques années d'expérience, et qui pourrait aider M de Raffin à la maintenance de notre site internet. A votre bon coeur !

- Mme Chevet, qui a recueilli les inscriptions par téléphone et mail, pendant des années, avec un inlassable dévouement. Son travail consitera désormais  bien allégé par le nouvel outil

Abbé Toulza 

 


vendredi 17 novembre 2017

Showman: El mal intrínseco del Novus Ordo

Showman: El mal intrínseco del Novus Ordo

Showman: El mal intrínseco del Novus Ordo

En la misa del Vaticano II el showman es más importante que el Alter Christus, quiera o no quiera el buen celebrante, lo cual no la invalida, pero sí la distorsiona en su misión establecida por los Cuatro fines del Santo Sacrificio. A los hechos me remito.

Miremos una comparación triste, pero recordando que el Vaticano II pidió el asesoramiento para el cambio de la Liturgia a varios capitostes de la iglesia protestante. Para éstos, la clave de la liturgia es "el libro", no el Altar del Sacrificio. Las iglesias anglicanas y las protestantes, religión del libro como la mahometana, fueron prestigiando las sillas del pastor con el libro y sacando el Altar. El pastor dirige, canta, predica, el pastor  como "animador" es el centro de la liturgia protestante. La fe está en el libro de una manera ciega , y por ende, en aquél que me lo comenta. Y como "cada maestrillo con su librillo", entonces nacieron las miles de sectas y divisiones según la visión fideísta del pastor de turno. El pastor centraliza a su rebaño en su liturgia para que se vuelvan fieles y proselitistas. Es la verdad vuelta loca, -que diría Chesterton definiendo una herejía-, de la Verdad católica Cristocéntrica.

Por el contrario a la postura luterana, desde la época de la liturgia patrística, raíz de la tradicional de la Iglesia católica, se centró todo en el Altar, en la Hostia y en el Sacrificante, que todo es Cristo. Durante el tiempo de catacumbas, se celebraba la Misa sobre el féretro-ara de los últimos mártires bajados para su entierro. El Altar, en esos primeros tres siglos, era esa caja que contenía los huesos triturados por las fieras en testimonio –martirio- de Cristo que se identificaban con el Crucificado del Gólgota "al que no quebraron ningún hueso", porque "si así tratan al árbol verde, qué no harán con el seco". La sangre de los mártires se mezcla con la Sangre del Mártir por Excelencia. El Sacerdote, siempre in persona Christi, es Sacrificante sobre el Ara ofreciendo al Padre Eterno la Santa Hostia, lo único infinito que ha producido la naturaleza humana por hipostasiada con el Verbo Pontífice. El centro, para todos los fieles que miraban hacia Sol que Nace, era el Cristo de la Cruz participando su naturaleza divina gracias al Sacerdotepontífice que revivía incruenta la Última Cena del aviso y mandato. El Centro era derramar la Sangre con Cristo y por Cristo para la Redención de muchos. Esto era así, esto se quería así, esto se vio así "lo que vimos, lo que tocamos, de eso os hablamos". Y venía la Tradición así…

Pero la Misa nueva logró el giro antropológico.

Entre los pocos católicos que aún perseveran en la Santa Misa moderna[1], mirando las cifras en Argentina, dice el censo que en una población de 40 millones son unos  31 millones los católicos, y sólo un 31% iría a Misa, casi 930.000 personas, desparramadas en 70 jurisdicciones episcopales y casi 11 mil templos, que si tuvieran misa cada domingo –no es así-, habría 84 persona por templo por Misa dominical[2], pero se necesitaría como mínimo 5 mil sacerdotes ejerciendo, y no los hay, apenas superan los 3500[3] contando hasta los jubilados y lisiados. Por ello la proliferación de las "paraliturgias" presididas por laicos, mujeres incluidas, y con indiscriminada repartición de Comuniones…

Si la disminución de fieles es un eco de la "primavera de la iglesia" con la que nos vendieron el Vaticano II, sin embargo no va ahora el comentario por ahí, sino por este cura escaso que tiene una herramienta como la Misa Nueva para arengar a los laicos que aún perseveran por los motivos que fueran.

Es decir, miremos esa arenga o teatralización de la liturgia.

Constata Marcelo González en un artículo de Adelante la Fe que El Novus OrdoSugiere que el sacerdote tiene una función  de "animador" o representante de los fieles, en detrimento de su carácter de "alter Christus". Misa Nueva "bien rezada" vs. Misa Tradicional (II).

Por aquí radica este problema con frutos de tibieza y banalización de la Fe en la pobre gente manoseada necesariamente por el showman, aunque sea un piadoso cura bueno. Notemos los comentarios de los asiduos a Misa que con frecuencia en voz sonora y llena de cadencias dicen: "voy a la misa los sábados a las 20 hs porque es más linda"; "yo voy a la Misa del padre P.P. porque la hace más corta y divertida"; "no voy más a la Misa del viejo de la Catedral, no se le entiende nada"; "desde que se fue el padre más joven, los jóvenes no van a Misa"; "¡qué se piensan esas viejas que dirigen todo y chillan desde el micrófono ´canten todos´, ´seamos generosos en la colecta´, ´participen en la Misa´, si hasta el cura les pide permiso! ¡No voy más!"; "¡qué Misa linda!" "Qué Misa fea", "¡qué Misa más triste!, ¿no te parece?" , e via dicendo

¿Es propio de la Liturgia que se la califique por el celebrante? ¿No han pasado más de veinte siglos de iglesia donde nunca importó que el cura fuera gordo o flaco, alto o bajo, pelado o peludo, para la Misa me refiero, sino que absorbía la atención de los fieles esa "parafernalia" de casulla sin cara humana sino con nuca humana, altar, cruces, latines, cirios y posturas? ¿La gente podía ir a Misa para rezar sin esfuerzos con su misalito o mirando a su alrededor a la biblia de piedra que la interpelaba en su abundante imaginería? ¿O no aprendió a hablar con Dios hasta que el "animador" la fue llevando?

Y alguno me alegará que esto de elegir a qué Misa ir pasó siempre, que hasta Pemán en el Divino Impaciente relata el alboroto que en Portugal hizo San Francisco Javier antes de embarcarse hacia la China, y cómo las mujeres corrían de iglesia en iglesia para escuchar sus sermones. Sí, a escuchar sus sermones. Esto puede ser verdadero y lo era. Y hasta diría, constituye un plus lícito basado en el buen gusto y en el buen criterio de la búsqueda del buen orador. Hasta Santo Tomás de Aquino define a la retórica como el arte de persuadir[4], de lo contrario no sirve, y esto por caridad con los fieles ya que fides ex auditu. Los curas buenos suelen caer en la tentación de negar estas ciencias de la lógica porque serían sensibleras o pasteleras. Pero es otro tema. Sigamos con el showman de la Misa Nueva, exigencia intrínseca de la liturgia del Vaticano II, y no se trata de que hable mejor o peor durante la homilía.

Es decir, y ayúdenme a pensar porque me parece no estar exagerando, que para bien o para mal la gente de las encuestas de arriba se acostumbró al showman. Sí, el cura que es mirado por todos y debe corresponder a tanta mirada, tiene un deber establecido por el feed-back del Novus Ordo . El cura ya no puede meterse en el libro de la Vida, el Misal, para estar en el Cenáculo-Gólgota con el Señor de la Transubstanciación, sino que debe alentar a los fieles a "participar" de "la Eucaristía". Ya no eleva el Sagrado Cuerpo de Cristo con el Retablo representando a la Iglesia Celestial como marco de la vista del Santísimo, sino que la Elevación de la Misa Nueva es mostrarles a los fieles la Santa Hostia y establecer un diálogo, y mirarse durante esas palabras recitadas o cantadas. El pueblo, el hombre, la Comunidad es el centro del Misterio, no Dios recibiendo la petición del Verbo Encarnado y Encarnecido por los hombres. El showman se los remacha con sus actitudes. Y el pueblo fiel es llevado a la exteriorización que sería "la verdadera participación en Misa".

Es showman porque se dirige al pueblo en todo lo que dice, aunque en teoría lo esté diciendo a Dios, y en la práctica algún cura bueno esté haciendo un sacrificio inmenso para concentrarse en lo que hace y no en cómo la gente lo hace. Les dice a las gentes, cuando el cura-showman es buen cura, que ahora está haciendo tal cosa importante, les da órdenes, está atento a las distracciones de los niños y a la abulia de los adolescentes a los que intenta chicanear,  dirige los cantos y hasta recoge la guitarra –cuando el cura showman ya no es tan buen cura- y les pone ritmo a las arrastradas canciones pseudo-populares.

La estructura de la Liturgia nueva exige esta teatralización donde el "que preside", a modo protestante, debe dar lugar al Guión de la Misa, al abrazo de la paz con todos yendo banco por banco –cuando es cura bueno sólo saluda al primer banco-, se adelanta para recibir la procesión de las ofrendas del pueblo (zapallos, tejidos, comida imperecedera para los pobres y el copón manoseado con perfumes de los laicos elegidos para la procesión de ofrendas…), regresa al Altar y ahora debe ofrecerle todo a Dios…

El cura bueno que intenta poner en práctica la Fe en el Sacramento del Santo Sacrificio de la Misa, ahora llamado la Cena del Señor, la Fiesta del Pueblo de Dios, se revestirá lo mejor que pueda, juntará las manos lo mejor que su piedad le permita para no obviar la atención del guión que le avisa la sucesión de los hechos preparados para esta Misa y distintos de la Misa de ayer… El cura bueno intentará colocar un crucifijo delante de su persona, contra las rúbricas litúrgicas del Misal nuevo, y no sabrá cómo colocar el Libro que puede obstruir la visión de la Comunidad en el diálogo litúrgico. Y seguro que será llamado al orden por el Liturgo de la diócesis, el obispo o sus emisarios, para que se ciña a las rúbricas. Exigentes para quitar lo que recuerde antigüedades, pero laxos con los showmen que en el ad libitum de la rúbricas nuevas agreguen sus creatividades.

El cura bueno se verá calificado como de "aburrido" si desea estar con Dios en lugar de estar con el pueblo. Hasta los murmullos de los "feligreses" llegarán al Señor obispo y deberá corregirse de su impericia como showman. O te vuelves carismático o serás abandonado por la pléyade de fiesteros, guitarreros, guionistas, ministros de la Comunión, figurones. Volverse carismático no es necesariamente asociarse a la secta pseudo-católica copia del pentecostalismo anglicano, sino tener la capacidad de adecuar la Misa según la audiencia, saber elegir entre docenas aquel "canon" que mejor convenga en esta oportunidad y darle la entonación –sobre todo la entonación- debida a la Plegaria de los Niños o la nº XII que marcó con una estampita en los libros adicionales vendidos por las Paulinas. Para ser showman deberá tener sobre el Altar muchos libros y revistas…

El cura bueno debe saber que no se celebra igual la Misa para los niños que para los ancianos, que debe ser un showman distinto en la Misa del colegio secundario que en la casa de las monjas. Showman o carismático es aquel cura bueno que sabe mantener la atención de la horita "de la Eucaristía". Por supuesto que pondrá la intención de consagrar, por supuesto que preparará el sermón, por supuesto que se revestirá como debe, y todo según el Misal, pero no debe olvidar de ser showman, porque la gente le mira la cara, la actitud, el semblante corriendo el peligro de que piensen que no fue una Misa linda.

Daniel Giaquinta

[1] http://chequeado.com/el explicador/los numeros de los catolicos en el pais del papa/   

[2] https://www.clarin.com/sociedad/vez santuarios iglesias argentina_0_ry3lizFeRFl.html  

[3] http://www.lanacion.com.ar/1043071 cae en la argentina el numero de vocaciones sacerdotales y religiosas  

[4] Tomás de Aquino, S. Th., I-II, q. 27 a. 2 ad 2.

Nacido el 14 de octubre de 1958, Mendoza, Argentina.. Profesor de Oratoria (Filosofía, 1984). . Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, España, 1990. Bachellors of Arts, Teología, por la Universidad de Navarra, España, 1989. Máster en Ciencias de la Información, Universidad de Navarra, España, 1992. Profesor Universitario Universidad Católica Argentina, Mendoza.
Capacitador de Empresas en Comunicación interpersonal. Capacitador de planta en Escuela Gobierno de Legislatura Mza, Argentina

[Marche Pour La Vie 2018] Le seul vrai choix c’est la vie




Marche Pour La Vie 2018

La prochaine marche pour la vie aura lieu à PARIS
le dimanche 21 janvier 2018.

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L'IVG est une défaite pour nous tous, car elle nous plonge dans l'obscurité.

Dans les ténèbres comme dans la mort,
il n'y a pas de choix possible,
plus de liberté qui s'exerce…

Voir la lumière, c'est recevoir la chance de vivre.

En 2018, La Marche pour la Vie propose une révolution lumineuse.

Cette lumière,
c'est chacun d'entre nous qui pouvons éclairer les pas des futures mamans
afin qu'elles fassent le seul choix qui soit vraiment libre…
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